Grupo Terapeutico
17792
page-template-default,page,page-id-17792,theme-bridge,bridge-core-1.0.5,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,qode-content-sidebar-responsive,columns-4,qode-theme-ver-18.1,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.2,vc_responsive

GRUPO TERAPEUTICO

No hay nada más transformador que la terapia de grupo, un laboratorio donde explorar las relaciones sociales y el contacto con el otro.

Las personas somos seres sociales por naturaleza. Nuestro origen parte de un grupo, nuestra familia, y pasamos por muchos otros ( trabajo, amigos, pareja,etc)  durante todo nuestro desarrollo. El grupo nos condiciona, ya que en el contacto con el otro nosotros nos hacemos. Poder poner conciencia a estas relaciones sociales y para ver que dicen de mi es un aprendizaje revelador y liberador, ya que desde la conciencia se puede elegir, y lo que es más, en un grupo terapéutico está la posibilidad de desarrollar aprendizajes diferentes, reparadores y sanadores.

Para aquellas personas que están dentro de un proceso individual de terapia puede complementar y enriquecer su desarrollo, para aquellas que les apetece probar lo que es esta herramienta terapéutica en grupo, puede ser una oportunidad para iniciar un viaje hacia su interior. Un desarrollo personal que consiste en:

  • Autoconocimiento o ampliar la conciencia de uno mismo acompañado de otras personas que están en un momento similar.
  • Planteamientos sobre quién eres, que buscamos inconscientemente cuando nos relacionamos con el otro. El grupo permite explorar las dinámicas inconscientes que ponemos en juego para adaptarnos ciegamente al entorno. A la vez que permite pasar a una adaptación mas flexible y con conciencia sobre las situaciones cambiantes de la propia vida para conseguir relaciones más honestas y libres.

Planteamos diferentes tipos de grupos. En cada uno de los grupos que realizamos hay un fin, puesto que se organizan para conseguir un cambio más profundo y duradero en la persona desde el respeto y el amor hacia uno mismo, permitiendo y favoreciendo la propia autorregulación de la persona, así como la recuperación de su energía para ponerla al servicio de su propia vida.